-¿Has visto a Jack?- preguntaba uno.
-Pues no, no_lo he visto.
-¡Qué raro!- comentaba otro.
-¿Qué crees que puede haberle pasado?- decía un tercero.
Otro, como chiste decia que Jack había salido a almorzar con una rubia y que, claro, a quién no se le pasa el tiempo así.
De repente, se abrió la puerta de la oficina y apareció Jack con una cara como que iba a estallar. Se detuvo un momento y luego cerró la puerta violentamente. Con un gesto de furia fue hacia su escritorio, pero con tan mala suerte que, sin fijarse por donde iba, metió el pie quién sabe dónde y casi se cae al suelo. Esto ya era demasiado y, sin poderse contener, empezó a vituperar en contra de la policia.
Felipe y Guillermo, dos empleados surlandeses en la Embajada, no salian de su sorpresa y se miraban el uno al otro sin comprender lo que le pasaba al pobre Jack.
-¿Qué te sucede?- le preguntó Felipe.-¿Te has vuelto loco?
-¿Loco yo? -gritó Jack, mientras gesticulaba moviendo los brazos en todas direcciones. -Los locos son la policía, sus reglamentos y todos Uds. que permiten tal sistema. Esto es el colmo, es un abuso. Yo...
-Calma, hombre-. interrumpió Guillermo, tratando de tranquilizar al furioso Jack. -Cuéntanos lo que te pasa.
-Acabo de tener un tremendo lío con esos... bueno, con la policia. Es que son muy brutos, pero muy brutos...
Y cuando Jack empezaba de nuevo a vituperar, Felipe le dijo: -No seas niño chico y cuenta por lin lo que te sucede.
Jack, después de tomarse un vaso de agua, hizo un esfuerzo por tranquilizarse y comenzó: -Volvía después de almuerzo tranquilamente en mi coche hacia la oficina y se me ocurrió venirme por el centro, lo que nunca hago.
-Pero, ¿qué tiene eso? -dijo Guillermo- Es el camino más corto.
--Eso es lo que creía yo -contestó Jack irritadamente- Pero espera, que lo bueno viene ahora. Al llegar a esa maldita esquina de la Estación Central, doblé a la derecha y me metí en contra del tránsito.
-Pero hombre, qué idiota, ¿que no sabes que esa calle es de una sola via?- interrumpió Felipe.
--¿Y no viste la flecha? -dijo Guillermo.
-¿La flecha? ¿Qué flecha? --exclamó Jack con impaciencia. -Si es que había una, debe haber estado toda desteñida a unos veinte metros en una pared. Además, iba tan preocupado mirando a todos lados tratando de evitar a un pandemonio de ciclistas, coches y peatones que se cruzaban por todas partes, que no podia haber visto a esa maldita flecha ni aún estando a medio centímetro de mi nariz.
-Calma, calma- dijo Guillermo sonriendo, -no es nada serio.
-Nada serio, ¿eh? -contestó Jack con indignación. -No sólo casi choqué con un auto que venía como loco a 50 por hora, sino que se detuvo todo el tráfico. -y Jack continuó sin detenerse: --Todavia oigo las bocinas y los gritos de éste, del otro y de quién sabe quién. Se formó un grupo de gente... unos gritaban, otros se reían... total, no pude dar la vuelta y llegó ese policia bruto que no me comprendía nada de lo que yo le decía.
-Tal vez tú no le comprendiste a él -dijo Felipe -Además, cuando te pones nervioso, tu español no es de lo mejor que digamos.
-Sea lo que sea- respondió Jack sin dar su brazo a torcer -Yo le dije lo que pensaba y...
-Mala política, Jack- dijo Guillermo filosóficamente. -Pero, ¿en qué terminó el lío?
-Que me llevaron a la estación de policía como a un criminal, hombre, como a un criminal. Me quitaron los documentos y me dijeron que tenía que pagar una multa de setenta pesos mañana. ¡Qué manera de hacer las cosas!
-No te preocupes -dijo Felipe con un tono que indicaba que la furia de Jack era una tempestad en un vaso de agua. -¿Conoces a Ernesto? ¿No? Bueno, él es íntimo amigo mío y también pariente del Jefe del Tránsito. Ahora mismo lo llamo por teléfono y todo queda arreglado -concluyó Felipe con satisfacción.
-Pero... pero eso es inmoral -exclamó Jack, ofendido.
-¿Inmoral? -repitió Felipe con sorpresa. -Tienes mucho que aprender todavía -dijo, extendiendo los brazos y moviendo la cabeza lentamente. -¿Para qué son los amigos, entonces? Además recuerda ese dicho que dice: 'Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente'.
Y así siguieron discutiendo como por media hora más, Felipe y Guillermo tratando de explicarle a Jack que la solución de los problemas del tránsito en una capital como Las Palmas no era cosa fácil. En primer lugar habia que considerar que las ciudades en Latinoamérica habían sido construidas por los españoles siguiendo un plan cuyo propósito era el de concentrar la administración civil y militar alrededor de una plaza. Partiendo de ese punto central las casas de habitación fueron construidas a lo largo de calles que estaban en ángulos rectos, como en un tablero de ajedrez. Esto se debía más que todo a razones militares ya que asi la defensa de las ciudades se hacia más fácil. También habia que considerar que las calles habian sido hechas para un tráfico lento y poco intenso, a base de vehículos de tracción animal. Aunque las ciudades crecieron, el tipo de tráfico no cambió mucho hasta hace relativamente pocos años, cuando casi de la noche a la mañana, sin mayor transición, se transformó en tránsito motorizado.
Era natural, explicaba Guillermo, que las calles no sólo resultaban ser estrechas, sino que también era dificil adaptar las costumbres tradicionales a un sistema totalmente nuevo. Una de las düicultades, decia Pelipe, y que tal vez no era muy diferente a lo que pasaba en los Estados Unidos con algunas ciudades que habían crecido muy rápidamente, era la de transformar el plan de la ciudad y construir amplias avenidas y diagonales, asi como también descentralizar las actividades administrativas y comerciales. Aunque habia un plan regulador, no era fácil hacer las expropiaciones necesarias, principalmente por el valor tan alto que habían alcanzado las propiedades. Era en los barrios nuevos donde habia sido posible desarrollar planes mejor adaptados a las necesidades modernas del tránsito, como podia verse en el sector residencial de Bellavista.
-Y en cuanto a las costumbres- concluyó Guillermo, mientras Jack escuchaba en silencio, -a nosotros no nos molestan. Claro que a veces tenemos nuestros problemas y todos sabemos que es necesario ir cambiando el sistema, pero esto es cosa que toma tiempo, ¿no crees? y terminó explicando que se habían enviado varias personas del nuevo Instituto del Tránsito al extranjero, a estudiar sistemas y métodos modernos para adaptarlos a las condiciones locales.
1 ¿Por qué se extrañahan mucho los compañeros de Jack Brown?
2 ¿Qué hahía tenido Jack con la policia?
3 ¿Qué hizo Jack en la esquina de la Estación Central?
4 ¿De cuántas vías era la calle por donde se metió Jack?
5 ¿Por qué no vio Jack la flecha?
6 ¿Con qué casi chocó Jack y qué pasó con el tráfico?
7 ¿Quién llegó al lugar de1 incidente?
8 ¿A dónde llevó el policía a Jack y qué le pasó después?
9 ¿Cómo quería Felipe arreglar lo de la multa?
10 ¿Por qué se ofendió Jack y qué le contestó Felipe?
11 ¿Cómo habían sido construidas las ciudades en Latinoamérica, y por qué así?
12 ¿Para qué tipo de tránsito habian sido hechas las calles?
13 ¿Qué era necesario para transformar el plan de la ciudad?
14 ¿Por qué era difícil hacer las expropiaciones necesarias?
15 ¿Para qué han ido personas del Instituto ¿el Tránsito al extranjero?
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