Friday, October 1, 2010

Una Visita al Campo

Poco después de llegar a Surlandia, los Phillips fueron invitados por la familia Valenzuela para visitar Benabenne, una de sus fincas situada al otro lado de la Sierra Nevada. Otros miembros de la colonia norteamericana también estaban entre el grupo de invitados, entre ellos el Sr. Barber, jefe del programa del Punto Cuarto y los Robinson. Estaban además el Sr. Raúl Gonzalez, del Ministerio de Economia, toda la familia de don Ricardo Fuentes, y amigos y amigas de Luis Alberto Valenzuela.

Los Valenzuela eran de las familias más ricas de Surlandia. El padre, don Rafael Angel, era un hombre muy inteligente y astuto para los negocios, y la pequeña fortuna que habia heredado al morir sus padres, la habia multiplicado muchas, muchas veces. Ahora era dueño de grandes plantaciones de café y azúcar, fincas de ganaderia y muchas tierras que aún estaban sin explotar.

Era dia domingo y todos habian quedado en reunirse en la casa de los Fuentes a las siete para salir a las ocho lo más tarde. Ya eran las nueve y media, sin embargo, y todavia faltaban algunos-hay que recordar que esto pasaba en Surlandia, donde en el aspecto puramente social de la vida, la falta de puntualidad es algo tan corriente que la gente más bien se extraña si uno llega a la hora exacta. Por eso fue que cuando el Coronel Harris y su señora llegaron, encontraron a los Fuentes en pijamas -¡si llegaron a las siete en punto... Pocos minutos después llegaron John White, acompañado de su gordita de las gafas, y José Molina con Carmen. y así fueron llegando todos, cada uno con un pretexto diferente por no haber llegado más temprano, hasta que por fin como a las diez entraron todos en sus carros y salieron siguiendo a los Fuentes que iban a la cabeza del grupo.

Aunque la distancia hasta Benaberme era solamente de cincuenta kilómetros, tardaron casi tres horas porque el camino era estrecho, lleno de curvas y cuestas ya que había que cruzar la Sierra Nevada para llegar a las tierras de los Valenzuela.

Una cosa que les llamó mucho la atención a los norteamericanos que por primera vez salían al campo en Surlandia, fue el contraste tan grande que existe entre la ciudad y el campo y lo abrupto del cambio pues--contrario a lo que se ve en los Estados Unidos-tan pronto salieron de las afueras de Las Palmas se encontraron en una región totalmente diferente. Por el camino iban viendo casas que en su mayoría eran de adobe y con techos de paja, cosa que no habían visto en la capital, aún en los sectores más pobres. Tampoco habían visto antes mujeres con faldas tan largas ni tantos sombreros grandes de paja que todos los hombres usaban. La mayoria de los campesinos, tanto hombres como mujeres y niños, iban descalzos, aunque algunos de ellos iban calzados porque como era domingo se ponlan zapatos para venir a pasear a la capital o ir a la iglesia. Algo que les llamó mucho la atención fue que algunos llevaban sus zapatos en la mano, seguramente para ponérselos antes de entrar a la capital.

También observaron lo que les pareció una gran pobreza en los pueblos por donde iban pasando y cuando pararon en uno de ellos para preguntar unas direcciones, los norteamericanos que hablaban bien el español pudieron notar que, no sólo en la manera de vestir sino aún en la manera de hablar y de expresarse, el campesino era un hombre muy diferente al de la ciudad.

Comentando más tarde sobre este abrupto cambio de la ciudad al campo, uno de los señores les explicó a los norteamericanos que esto no era típico solamente de Surlandia, sino también de cualquier país latinoamericano. La diferencia en el standard de vida entre el campo y la ciudad era algo característico.

-No sé si Uds. han oído hablar de Domingo Sarmiento- observó Raúl González -Sarmiento fue uno de los más famosos autores y educadores argentinos y también fue presidente de la Argentina. En uno de sus libros, llamado 'Facundo', él habla de este gran contraste y usa las palabras 'civilización y barbarie' diciendo que las ciudades representan la civilización y el campo la barbarie, aunque yo creo que eso es algo exagerado, especialmente en estos tiempos.

Los carros no podían correr a mucha velocidad no sólo por las condiciones del camino, sino porque a menudo se atravesaban perros, vacas, gallinas, cerdos y otros animales domésticos que esperaban hasta el último momento para qui tarse del camino, lo que hacían con una calma increíble.

Después de cruzar la Sierra Nevada, vieron grandes plantaciones de café que, en ese tiempo del año estaban en flor, una flor blanca que daba un aroma muy agradable; en verdad parecía que la noche antes había nevado. Después pasaron por muchas plantaciones de azúcar que también les interesó mucho a los norteamericanos que nunca habían visto estas cosas antes.

A la una llegaron a Benaberme donde los Valenzuela los esperaban con los caballos listos para llevarlos al río Chico en un lugar cerca de la gran represa que hacía poco había sido terminada. Era allí donde iban a hacer el picnic. Cuando llegaron ya estaban los empleados empezando a asar una ternera entera. Mientras la asaban, abrieron unas cervezas y los jóvenes se pusieron a bailar, y a cantar, mientras los viejos, especialmente los que no estaban muy acostumbrados a montar a caballo, decidieron sentarse a conversar.

-Por lo que he podido ver del país- decía Ralph Phillips que estaba en un grupo aparte con los señores Valenzuela, Robinson, Barber, y González-estas enormes plantaciones de café y azúcar me dan la impresión de que la agricultura debe dejar grandes ganancias.

-Es verdad- dijo el Sr. González -la agricultura deja muchas ganancias pero si dependemos demasiado de ella ponemos la economía del país en un gran peligro. El café, por ejemplo; hoy la gente se está dedicando más que nunca a sembrar café porque los precios en el mercado mundial han subido muchísimo. Pero, ¿qué pasa si se sigue sembrando más y más café y de repente los precios se vienen abajo? La ruina completa de muchísima gente. Por eso nuestro gobierno está tratando de desarrollar las industrias pues así no sólo evitamos la ruina que puede venir si la agricultura sufre, sino que ésto puede ayudar al problema de la gran pobreza que Uds. han visto en el campo.

El Sr. Barber, que escuchaba en silencio esta 'disertación' sobre economía, no podía dejar de pensar en la confusión que tenía la gente sobre estos problemas. Su meditación fue interrumpida por el mismo señor González, quien para terminar le dijo -¿No es verdad, señor Barber? Este último prefería no dar su opinión, pero tampoco podía dejar de contestar algo.

-Sí, tiene razón, pero creo que es necesario hacer una distinción entre agricultura de exportación y agricultura de consumo interno. Supongo que Ud. se refiere a la primera.

--Sí, sí, desde luego -se apresuró a contestar Raúl González. Pero cree Ud. que la industrialización del país es lo más importante por el momento?

-Bueno, sí y no- dijo Barber, algo arrepentido por haberse dejado llevar en esta discusión. -Las industrias son importantes, pero el crecimiento urbano que éstas traen requieren un aumento de los productos agrícolas de consumo. Tome Ud. el caso de Chile y otros países.

-Exactamente- interrumpió hábilmente Raúl González -pero para desarrollar las dos cosas necesitamos dinero, mi querido amigo y luego en un cierto tono de broma, dijo -otro préstamo de su gobierno no estaría mal, ¿verdad?

Todos se rieron y empezaron a conversar de otras cosas. Momentos después, llamaron a comer y el grupo se acercó alegremente al fuego donde los esperaba la jugosa ternera asada.

1 ¿Dónde estaba situada la finca Benaberme?
2 ¿De qué era dueño don Rafael Angel Valenzuela?
3 ¿Había heredado él toda esa fortuna?
4 ¿Cuáles eran algunas de las personas invitadas a visitar Benaherme ese domingo?
5 ¿Dónde y a qué hora habían quedado en reunirse?
6 ¿Cómo se considera la falta de puntualidad en Surlandia, en el aspecto puramente social?
7 ¿Por qué tardaron casi tres horas para llegar a la finca de los Valenzuela?
8 ¿Qué fue lo que les llamó mucho la atención a los que por primera vez salían de la ciudad?
9 ¿Quién fue Domingo Sarmiento?
10 ¿De qué habla él en su libro 'Facundo'?
11 ¿Por qué no podían los carros correr a mucha velocidad?
12 ¿Qué vieron después de cruzar la Sierra Nevada?
13 ¿Por qué está la gente en Surlandia sembrando más café que nunca?
14 ¿Qué peligro hay para un país que dedica su agricultura a uno o dos productos solamente?
15 ¿Qué hicieron los señores que estaban conversando cuando los llamaron a comer?


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