Monday, October 18, 2010

La Técnica de Comprar

--¿Ha estado usted en la parte antigua de la ciudad, Virginia?-- le preguntó Marta a la Sra. de Robinson cuando pasó por ella para llevarla al mercado.

--No-- respondió ella --pero he oido hablar mucho de ese sector y me dicen que es muy interesante y exótico. ¿Por qué? ¿Vamos a ir allí?

--Sí, porque allí hay un mercado donde se encuentra de todo lo que uno necesita, incluyendo productos importados y todo muy fresco, muy barato y muy bueno, va a ver. El edificio tiene un aspecto viejo y sucio, como todo ese sector de la ciudad que está tan abandonado, pero, como le digo, todas las cosas que allí venden son siempre mucho más baratas que en cualquier otra parte ...eso es, si uno sabe comprar, porque si no, puede resultar más bien muy caro. Lo que quiero decir con ésto es que, para poder comprar barato en ese mercado, hay que saber decir que si, cuando conviene, y que no, cuando no conviene, ya va a ver Ud. la técnica que tengo yo. Yo voy a un puesto donde venden por ejemplo, unos huevos grandes y que parecen muy frescos, yo los miró y le pregunto al hombre, con actitud desinteresada, que a cómo están. Si él me dice que están a tres pesos la docena, inmediatamente le digo que no me conviene, que están carísimos, muy pequeños y además que no parecen ser frescos, y que mejor voy a otro puesto donde me los venden más baratos. Entonces va a ver Ud. que el hombre va a decirme que me los deja a dos cincuenta. Yo lo pienso un momento y luego le digo que no, que no le puedo dar más de uno cincuenta por la docena, y así seguimos. Él me dice una cosa y yo le digo otra, hasta que por fin termina dándomelos a mi precio, o casi a mi precio.

--Ay, qué interesante-- dijo Virginia --yo quisiera poder hacer lo mismo en los Estados Unidos, pero allá casi no se puede hacer eso. Allí los mercados grandes generalmente pertenecen a grandes compañias que tienen precios standard para todos los productos, y la gente que trabaja en esos mercados son solamente empleados que no pueden vender ni más barato ni más caro del precio fijado para cada cosa.

--Pues aquí sí pueden porque cada puesto pertenece a una persona y esa persona puede competir con los otros puestos. Así pues, Ud. tiene que acostumbrarse a comprar en esa forma porque si no, todo le resulta carísimo. Pero no se preocupe, yo le enseñaré cómo se hace. Esta vez Ud. no va a comprar nada; dígame lo que quiere comprar y yo se lo compro.

--Muy bien, entonces; aquí tengo la lista y mejor se la doy ahora. Y si quiere, | vamos, yo ya estoy lista. ¿Vamos a pie?

--No, porque está bastante lejos de aquí. Yo llamé un taxi y, a propósito, creo que ya está aquí-- dijo Marta, mirando por la ventana de la sala --Sí, allí está. El taxi nos deja a la entrada de la parte antigua y de allí tenemos que ir a pie hasta el mercado porque las calles son muy estrechas y los carros no pueden pasar.

Las dos señoras subieron al taxi y veinte minutos después estaban allá.


Seguiente

Preguntas

No comments:

Post a Comment